Buenas noches, queridos lectores!
Después de haber dormido unas 4 horas aproximadamente (al final me levanté a las 8 y llegué una hora tarde a clase...), haber estado una hora y media en el metro y caminando para ir y volver de la escuela, y después de haber tenido 3 intensas horas de clase, vuelvo a retomar el hilo donde lo dejé. Me está quedando una entrada bastante larga, pero bueno, las cosas o se hacen bien o mejor no se hacen. Sin más dilaciones, vuelvo a la carga.
El punto número 2 de la primera entrada podría ser ampliado introduciendo muchos más detalles. No quiero aburriros con eso publicando cifras y datos, pero os aseguro que se podría reducir gran parte del gasto aplicando medidas de ese tipo sin tener que tocar las pensiones, el subsidio por desempleo, la educación o la I+D+i. Pero bueno, tampoco quiero que me toméis por un impresentable que se inventa las cosas. Podéis comprobarlo en las estadísticas oficiales, en el año 2010 el Estado (ojo, que digo Estado, no incluyamos a CCAA ni a entes locales) gastó el 36 % del PIB, aproximadamente 350.000 millones de euros. Una cantidad considerable, ¿no os parece? Pues bien, de esos 350.000 millones, 108.000 millones correspondían a pensiones, 30.000 millones a la prestación por desempleo, 3.000 millones a la educación (sin tener en cuenta lo que gastan las CCAA, dado que la competencia está descentralizada), y 9.000 millones a la I+D+i (civil y militar, la segunda cifra más alta en % sobre el PIB que ha llegado el Estado español a gastar en esa partida). Es decir, de las partidas que yo considero como "intocables" tenemos que ascienden a 150.000 millones de euros, lo que nos dejaría unos 200.000 millones para recortar. El caso es que las CCAA y los entes locales seguramente habrán gastado tranquilamente unos 80.000 millones más durante ese año, y el déficit público supuso 93.000 millones. A ello habría que restarle el gasto autonómico en educación, que ascendió en ese año a 46.000 millones. Es decir, que tendríamos 233.000 millones de euros en gastos que deberíamos de reducir en un 40% para acabar con todo el déficit, y todo esto sin necesidad de tocar las pensiones, la educación, el subsidio del paro o la I+D+i. Teniendo en cuenta que Bruselas -Alemania- nos permite tener un déficit del 3%, el gasto a reducir en dos años sería un 26% de ese "gasto recortable", en cantidades absolutas serían unos 63.000 euros.
Ahora bien, "gasto recortable" no quiere decir "gasto prescindible". Obviamente hay que pagar a los empleados públicos, hay que gastar en sanidad, ... Pero, como ya dije, empleados públicos sobran a patadas. Salió hace poco tiempo un estudio en el que se decía que España es el país con más políticos per capita, que ocupan aproximadamente unos 400.000 puestos en total. El estudio se puede encontrar fácilmente por internet con todos los puestos desglosados por si a alguien le interesa. Las cifras más llamativas son las de "políticos empleados en empresas públicas o con participación estatal" (120.000 personas), "concejales" (66.000 personas), "sindicalistas liberados" (65.000 personas), "políticos contratados como cargos de confianza" (40.000 personas) y "patronales" (31.000 personas). Y estos son "políticos empleados en el Sector Público", ojo, no se habla de FUNCIONARIOS. Tenemos 300.000 más que en Alemania (país con el doble de población), y el doble que en Italia y Francia. Es decir, con que estas personas cobrasen 1000 euros al mes de media (unos 14.000 € al año más o menos), si redujéramos el número de estos puestos remunerados a una proporción similar a la alemana, deberíamos tener únicamente 50.000, con lo cual nos ahorraríamos al año la friolera de 5.000 millones de euros (y eso suponiendo que cobren de media 1000 euros mensuales, ja, a ver quién se cree eso). Por poner otro ejemplo, en el 2010 el gasto total en Defensa, sin incluir la I+D militar (que es otra de las partidas irrecortables), ascendió a 7.000 millones. ¿De verdad necesitamos un ejército tan caro? Otro ejemplo, en el mismo año el montante de ayudas destinadas al fomento del empleo (por ejemplo, dar 1000 euros por cada nuevo trabajador que se contrate) fueron de 8.000 millones de euros. ¿Han servido para algo? La respuesta es obvia. Ningún empresario va a contratar más por el simple hecho de que le den 1000 euros por trabajador si prevé que la demanda se va a contraer y que van a disminuir las ventas. Sin embargo, al Estado le cuesta el 12% de lo que deberíamos recortar para cumplir con Bruselas.
No me explayo más sobre este tema. CONCLUSIÓN: Está demostrado que es posible recortar el déficit sin tocar los servicios e inversiones básicas.
3. REALIZAR UNA DEVALUACIÓN FISCAL QUE PERMITA CORREGIR EL DÉFICIT COMERCIAL.
Una devaluación fiscal consiste en dos cosas que se realizan de forma simultánea: un aumento del IVA con una bajada en las cotizaciones sociales. ¿Para qué sirve esto? Como bien dice su nombre, para obtener los mismos efectos que una devaluación del tipo de cambio sin tener que tocar el tipo de cambio. España no controla su política monetaria, por lo tanto no puede intervenir en los mercados internacionales para debilitar al euro y que ésto traiga como consecuencia un aumento de las exportaciones y una disminución de las importaciones. Pero tenemos la opción de la devaluación fiscal para conseguir los mismos efectos. ¿Cómo funciona? Sencillo, si aumentas el IVA en principio estás haciendo que los precios de los productos se encarezcan y que la gente consuma menos, pero, si al mismo tiempo rebajas las cotizaciones sociales de forma que los empresarios compensen la pérdida de margen por aumento del IVA con una reducción considerable en sus costes laborales, el precio final de los productos nacionales no se verá afectado. Sólo los nacionales claro, porque los productos nacionales son los que se producen con mano de obra nacional. Por lo tanto los productos importados sufrirían la subida del IVA sin una rebaja de sus costes de producción, con lo cual las importaciones disminuirían y, al mismo tiempo las empresas españolas exportadoras podrían vender más en el exterior debido a que no se verían afectadas por la subida del IVA en España, pero sí por la disminución de sus costes salariales. Y, lo más importante, no supondría una reducción de ingresos para el Estado, porque la rebaja en las cotizaciones sociales se vería compensada por un aumento en la recaudación por IVA. Es una buena idea, ¿no?
Y ahora saltará el que se acuerda de mi anterior post sobre los efectos de salirse del euro y se llevará las manos a la cabeza diciendo "¡Pero si te estás contradiciendo, dijiste que la devaluación del tipo de cambio no serviría para nada debido a que nuestro país es un país importador!". Pues no, amigos míos, no me estoy contradiciendo. Al actuar sobre el tipo de cambio estás haciéndolo tanto para bien como para mal: los productos que tú vendes en el exterior son más competitivos, pero se vuelve más cara la materia prima. En el caso de la devaluación fiscal eso no pasa. El motivo es simple. Cualquiera razonaría, "el IVA encarece las importaciones, por lo tanto también encarece las materias primas". Craso error. El IVA es un impuesto que no pagan las empresas, lo pagan los consumidores, por lo tanto no afecta en teoría a sus costes de producción. Digo en teoría, porque si aumenta el IVA, los consumidores compran menos. Sí, pero es que en este caso, ese problema ya se está solucionando con la rebaja en las cotizaciones sociales. Por lo tanto, si la empresa genera valor añadido en España, no supone un incremento de los costes de producción que hicieran inútil la devaluación.
4. POLÍTICAS AGRESIVAS DE CARA A LA I+D+i, AL EMPRENDIMIENTO Y REFORMA EDUCATIVA EN PROFUNDIDAD.
El tan aclamado cambio productivo no se puede producir sin dar este paso. Desafortunadamente la casta de políticos no piensa lo mismo y por eso todos los años reduce la partida destinada a estas actividades. Vamos a ver, en el mundo tenemos dos tipos de países: los que compiten en precios, y los que compiten en diferenciación/innovación.
Los primeros son aquellos países normalmente con mano de obra muy barata que permite producir productos de escaso componente tecnológico de forma muy barata. España durante los 60, 70 y 80 basó su modelo en producir mucho y barato. Pero los salarios actuales no pueden competir con los de otros países emergentes o en vías de desarrollo. Por lo tanto para poder crecer hay que ser líderes en otra cosa, en innovación. El segundo tipo de país al que hice referencia es el prototipo que cualquier país desarrollado sigue: las exportaciones de productos de alta tecnología corresponde a un 50% del total de exportaciones en Alemania, un 30% en Francia y un 5% en España. ¿Qué pretendemos, hacernos ricos vendiendo los mismos zapatos y paraguas que hace 30 años?
No, lo que hay que hacer es apostar fuertemente por la tecnología y el desarrollo de la sociedad de la innovación. Durante la crisis, la mayoría de los países de nuestro entorno declararon a la inversión en I+D+i una prioridad nacional. En España la prioridad nacional fue dar ayudas a la pavimentación de aceras. ¿Nos sorprende acaso que nuestro sector exportador sea una minucia y que no consigamos crecer? El porcentaje de PIB dedidado a estas actividades en España nunca ha superado el 1.5% (primordialmente tirando para arriba Madrid, Euskadi y Cataluña, que concentrarían el 70% de la inversión en I+D), mientras que en Alemania se gasta el 2,7%.
Las políticas con respecto a la inversión en I+D deben de aumentar de forma constante y no verse afectadas por los recortes. Ahora más que nunca se necesita incentivar el sentimiento innovador. Pero también hay que incentivar a las empresas privadas a hacerlo. La mejor solución es adoptar una serie de incentivos fiscales agresivos para aquellas empresas que dediquen más del 15%-20% de su beneficio a estas actividades, y para aquellas empresas cuya actividad principal sea el desarrollo de productos de contenido tecnológico. Para generar sinergias también es importantísimo generar relaciones estables entre la empresa privada y la universidad, potenciar los centros públicos mediante una serie de controles de calidad que eviten que estos recursos se malgasten en actividades poco productivas.
De nada sirve invertir en I+D si lo que desean los ciudadanos es ser funcionarios y tener un sueldo fijo. La riqueza la crea principalmente el sector privado, por lo que es necesario potenciar el escaso espíritu emprendedor de la sociedad española. Esto se consigue desde la educación, desde enseñar a la gente que los errores no son fracasos si no que son procesos de aprendizaje, y dejar de promocionar la figura del empresario como ente avaro y calculador. Las medidas que propongo para esto son: aumento de programas públicos de colaboración entre el Estado y la financiación de nuevos proyectos empresariales; incentivos fiscales a entidades financieras que se comprometan a esponsorizar a este tipo de jóvenes empresarios; aumento de concursos públicos entre estudiantes tanto de educación obligatoria como universitarios para fomentar la creatividad empresarial; potenciar y promocionar la alternativa de la formación profesional en detrimento de la universidad,... etc.
La reforma educativa viene ligada con lo anterior. La educación en España es deficiente, pero no sólo la educación primaria, secundaria y obligatoria, si no también la universitaria. La inversión en educación debería de aumentar para incidir en los siguientes puntos, entre otros:
-Incremento de clases prácticas en detrimento de clases teóricas: la educación teórica en España no es mala, pero se centra significativamente en la memorización y no en la enseñanza de procesos de resolución de problemas. Es importante la memorización y el estudio, pero también lo es que los alumnos encuentren una aplicación fundamentalmente práctica a lo que ellos estudian. En países anglosajones los exámenes suelen ser menos densos y la evaluación se suele centrar más en actividades prácticas. La diferencia de resultados está a la vista.
-Enfoque en la enseñanza de idiomas como vehículo para la internacionalización posterior: los españoles son los europeos que menos idiomas extranjeros hablan. Esto está profundamente relacionado con lo anterior, mientras aquí la enseñanza se centra en la gramática y el vocabulario, en otros países la educación se esfuerza por fomentar el entendimiento práctico mediante programas de intercambio, clases interactivas,...etc. El inglés es la asignatura pendiente de los españoles, pero no deja de ser menos importante el estudio de otras lenguas, en mi opinión el portugués (dada la cercanía cultural y el boom de los países lusófonos) y el chino (las razones son obvias).
-El refuerzo de la autoridad y el prestigio del profesor: La disciplina también es un elemento importante en la educación, tal y como demuestran los países con los mejores sistemas educativos del mundo (Finlandia, Corea del Sur,...etc). Es necesario que los alumnos no estén tan protegidos frente al poder coercitivo del profesor y también es igualmente necesario proveer a los maestros de los medios para saber actuar (fomento de cursos de preparación sobre pedagogía, etc).
-El incremento de la exigencia mínima para poder estudiar: No se puede pretender que todos los estudiantes saquen buenas notas y puedan acceder a la universidad. Es necesario para ello fomentar otras alternativas, sobretodo la Formación Profesional de calidad. Gran problema de España es que existen multitud de "lisensiados" pero con escasos conocimientos, aptitudes e interés por la carrera que han estudiado. La formación universitaria es cara, y el sistema debe de poder establecer claros incentivos para que no lo consuma quién no va a poner un mínimo de esfuerzo y ganas.
-Conversión de las universidades en fundaciones privadas sin ánimo de lucro: gran parte del problema de las universidades españolas es que su estructura burocrática no les permite alcanzar la excelencia en muchos casos. No se debe a la falta de profesionales, y prueba de ello es que las mejores escuelas de negocios privadas del mundo se encuentran en nuestro país; sin embargo, la gestión colectiva lleva a que se tomen en muchas ocasiones decisiones irracionales por anteponer los intereses individuales a los generales. Es completamente necesario establecer una estructura jerárquica con unas relaciones claras que permitan tomar las decisiones necesarias para racionalizar la universidad. Diversos estudios demuestran que las entidades fundacionales privadas sin ánimo de lucro son la mejor opción para conseguir que todo el personal de las universidades sea eficiente. El Estado debería subvencionar, no los centros en sí, si no directamente a los alumnos, pudiendo éstos escoger en qué centro estudiar para fomentar la competencia entre las diferentes universidades.
-Cierre de carreras en universidades que no cuenten con suficientes alumnos matriculados: Existen diversas carreras poco demandadas cuyas aulas son rara vez ocupadas al 100% de su capacidad. Ello genera problemas de despilfarro de recursos, pues no supone ningún perjuicio para los alumnos concentrar dichas titulaciones en diversos puntos geográficos siempre que cuenten con becas y/o instalaciones públicas tales como residencias, comedores, etc.
Por hoy ya me he cansado, pero,
CONTINUARÁ...
Igual que antes, disculpad erratas y demás meteduras de pata al escribir.
Recibid todos un cordial saludo.
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