17-Mayo-2011
El domingo pasado bajé a una manifestación convocada por "Democracia Real Ya!" con el objetivo de mostrar a los políticos el malestar de la sociedad con su gestión y sus ideas, para pedir un cambio de mentalidad y que realmente nuestros políticos nos representen. El caso fue que yo bajé, simpatizaba con el movimiento y decidí aportar mi granito de arena. Cuando llegué allá, nos dieron unos panfletos informativos con puntos concretos que la manifestación exigía a los políticos, no recuerdo todos, y la mayoría eran exigencias lógicas y buenas para la sociedad, pero había un campo que me llamó profundamente la atención y me dejó un mal sabor de boca: la economía. Está muy bien luchar por los derechos sociales, totalmente de acuerdo, pero cuando se trata de meterse de lleno en la economía estos movimientos demuestran ser totalmente ineficaces, no por su falta de motivación, si no porque directamente no tienen ni idea de cómo funciona la economía moderna ni de los problemas de este país.
Empezaré enumerando varios puntos que me hicieron sangrar los ojos nada más leerlos, por los cuales me dieron ganas de marcharme porque mi propia lógica interna no me permite apoyar algo semejante.
Empezaré enumerando varios puntos que me hicieron sangrar los ojos nada más leerlos, por los cuales me dieron ganas de marcharme porque mi propia lógica interna no me permite apoyar algo semejante.
En primer lugar, pedían algo muy común en esta época, y es que se deje de rescatar a entidades financieras con dinero público. Muy bien, los motivos que subyacen bajo tal petición es que los bancos están dirigidos por especuladores malvados, forrados de dinero, que cometen errores como alimentar una peligrosa burbuja inmobiliaria y que después no pagan por ellos porque va papá Estado a darles más dinero para que sigan haciendo lo que quieran, que es explotar a la clase trabajadora imponiéndoles deudas a tipos de interés intragables o desahuciando a pobres familias que no tienen donde vivir. Bueno, en parte tienen razón, los bancos y cajas han sido unos irresponsables durante la última década y ahora parece que se van de rositas. Sin embargo, profundizando en el tema, ¿qué ocurriría si dejamos quebrar a las entidades financieras, que es lo que pide este manifiesto de Democracia Real Ya? Porque obviamente si papá Estado no les da dinero para rescatarlos, los bancos se van a la quiebra. ¿Qué ocurre entonces? Algo tan simple como que todas las personas que tenían depósitos o ahorros en el banco desaparecen de un plumazo. Vamos, que si un banco va a la quiebra, éste se lleva a unos cuantos cientos de miles de familias por delante. Y yo me pregunto, ¿esta gente, amantes de la libertad y la justicia, realmente desea que los clientes del banco pierdan sus ahorros que han acumulado durante toda una vida de trabajo y esfuerzo? Ya no es sólo la dimensión social del asunto, si no que ello sería un durísimo golpe para la economía de nuestro propio país. La explicación es muy simple: si la gente tiene menos ahorros, consume menos; si consume menos, las empresas venden menos; si las empresas venden menos, entran en pérdidas; si entran en pérdidas, las empresas deben de reducir plantilla; si reducen plantilla, se incrementa el paro; si se incrementa el paro, el Estado deja de recibir ingresos por impuestos y además le aumentan los gastos por el subsidio por desempleo; y si esto ocurre, el agujero en las finanzas públicas viene a ser mucho mayor; si el agujero en las finanzas públicas es muy profundo, los mercados internacionales dejan de comprar deuda pública española; si ocurre esto, aumenta la prima de riesgo y papá Estado tiene que pagar más intereses para endeudarse; si esto ocurre, finalmente papá Estado se ve ahogado por el alto pago de intereses y debe de subir impuestos para aumentar ingresos; y si esto ocurre, entonces el consumo aún se contrae más y vuelta a empezar, hasta que se llege a un punto insostenible en el que el malvado Fondo Monetario Internacional tenga que intervenir prestando dinero a tipos de interes "bajos" e imponiendo un draconiano plan de austeridad que haría que el paro siguiera siendo alto durante muchos años más y que retrasaría la salida de la crisis durante otros tantos. Hum, qué va, esto me lo acabo de inventar, en realidad no pasaría nada de esto porque somos super justos y buenos, y no dejaríamos que ocurriera, ¿no? Alguno estará de acuerdo en que el Fondo de Garantía evitaría todo esto: 100.000 euros por depósito, y el que tuviera más, que se atenga a las consecuencias. Es muy fácil decirlo sí, pero, por un lado, le saldría mucho más caro al Estado que si inyectara dinero para rescatar a las entidades financieras, y por otro, existe un peligro añadido, que es la restricción del crédito a las empresas. Le saldría más caro al Estado porque todos sabemos que ocurre con los depósitos bancarios, y es que las entidades financieras, si todo el mundo acudiera en masa a retirar sus fondos, no podrían pagar, ya que sólo guardan en efectivo el coeficiente de caja respectivo, que si mal no recuerdo no llega al 2% del total de los depósitos. En otras palabras, si se rescata a la entidad, la cuantía del rescate no será tanto como la que tendría que hacer frente el Fondo de Garantía porque el banco o caja no tendría que pagar lo que "en términos reales" no tiene, si no simplemente tapar agujeros. En este sentido los bancos son una figura patrimonial peculiar, por ello requieren de tanta regulación. Y, la restricción del crédito, en el sentido de que si quiebra un banco, aquellos clientes que tuvieran no podrán refinanciar sus deudas, y se le privará al tejido de empresarial de una fuente de financiación más... ¿Alguien se imagina lo que supondría que todas las cajas (20% del sistema financiero español) quebraran? Sería un golpe durísimo para la producción, y otra vez vuelta a empezar el ciclo.
En segundo lugar, el manifiesto pedía que se permitiera la dación en las hipotecas, es decir, que entregar la vivienda cancelara la hipoteca. Esta medida incluso llegó a plantearla Esperanza Aguirre hace pocos meses. En efecto es una buena medida, en Estados Unidos se hace así, aliviaría a muchas familias de una carga financiera importante. El problema viene otra vez de la economía. La economía es un juego de expectativas entre oferentes y demandantes, muy complicado, en el cual cada uno vela por su propio interés. Cuando los bancos y cajas de ahorro concedieron durante la pasada década hipotecas a miles de familias (alimentando la burbuja inmobiliaria), estaban totalmente convencidos de que las familias, si no podían pagar la hipoteca, tendrían que ser desahuciadas y si el valor del inmueble era inferior al de la hipoteca, entonces las familias tendrían que seguir pagando la diferencia, lo cual se traduce en dinerito fresco para los bancos. Es decir, que las entidades financieras fueron realmente astutas y, previendo lo que iba a pasar (el estallido de la burbuja), supieron cómo ganar más con menos. La explicación vuelve a ser otra vez simple, si explota la burbuja inmobiliaria significa que se va a contraer la demanda de viviendas, si esto ocurre, entonces las viviendas pierden su valor, si esto ocurre, entonces los bancos se quedan con la vivienda más una jugosa diferencia entre la hipoteca y el valor actual depreciado de la vivienda. Esto es sencillamente un crimen contra las familias, estoy totalmente de acuerdo. Pero recordemos otra vez que el cuadro clínico del sistema financiero es importantísimo para la economía del país. Y resulta que actualmente el buen estado del sistema financiero español está bastante más que puesto en duda. Los bancos relativamente han ido saliendo a flote de la crisis, pero no ocurrió lo mismo con las cajas de ahorro. Las cajas de ahorro, con un porcentaje bastante elevado del total del sistema financiero, constituyen entidades medio públicas medio privadas cuya gestión durante la última década fue lamentable, salvando ciertas excepciones (las cajas catalanas y las vascas principalmente). Estas cajas se lanzaron a invertir sobretodo en ladrillo, diversificando poco, y ahora se encuentran con un gran stock de viviendas desahuciadas que no pueden sacar al mercado, porque si lo hicieran incrementarían la oferta cuando la demanda aún sigue cayendo, y por lo tanto los precios de los inmuebles caerían a niveles de un 30-50%. Esto significa que las cajas de ahorro, que poseen todos esos inmuebles, verían reducido su valor en el activo un 30-50%, mientras que el valor de su pasivo (fuentes de financiación) seguiría siendo el mismo, con lo cual se verían en una situación parecida a la de muchas familias: lo que ellos tienen ahora vale 60, pero tienen una deuda de 100, ¿qué hacemos? Obviamente lo que hacen es no sacar todas las viviendas al mercado, y así al menos sus activos inmobiliarios en vez de valer 60 valen 80, y la diferencia con su deuda sólo son 20. ¿Y qué tiene que ver esto con la dación en la hipoteca? Pues sencillamente que esos 20 de diferencia que tienen las cajas deben de pagarlo con algo, ¿con qué? con la diferencia entre el valor del inmueble y la hipoteca de las familias que han sido desahuciadas. Es decir, que más o menos les pasan el muerto a las familias. Es horrible, sí, pero es que si las propias cajas tuvieran que hacerse cargo ellas (es decir, si admitimos que la entrega de las llaves de la vivienda cancele la hipoteca), entonces muy seguramente tendrían que irse a la quiebra. ¿Qué sucedería entonces? Pues lo mismo que he explicado antes, papá Estado tendría que acudir a su rescate, se incrementaría el agujero de las finanzas públicas (como le ha pasado a Irlanda) y entonces nos veríamos otra vez en manos del FMI. ¿Nadie quiere que pase eso, verdad? Pues entonces esa medida se debería de tomar cuando haya pasado la crisis y no en medio de ella.
En tercer lugar, el manifiesto proponía también que el Estado expropiara las viviendas vacías y que las alquilara a precios razonables. Bien, yo creo que la crítica a esto es bastante evidente. Vivimos en un Estado libre, democrático y social, y es absolutamente inconstitucional que el Estado prive a cualquier persona, ya sea física o jurídica, de la propiedad sobre sus bienes. Las expropiaciones solamente pueden hacerse en casos muy concretos (la construcción de infraestructuras por ejemplo), y aún así el Estado debe de respetar el principio de garantía patrimonial y debe de adquirir las propiedades por un precio significativamente razonable, y por ello el Estado no podría hacer frente a todas las adquisiciones. Bien, hasta ahí la crítica por parte del Derecho. Sin embargo, aunque la expropiación no sea posible, la idea no está mal encaminada, he de reconocer. Existe una solución, por parte de la economía, para que muchas familias puedan vivir alquiladas a precios razonables. Esta solución consiste en crear incentivos a alquilar viviendas, por ejemplo, mediante la creación de un gravamen especial para las viviendas vacías. Las familias en posesión de varias viviendas tendrían que alquilarlas para no sufrir una disminución de sus ingresos vía impuestos, con lo cual la oferta se incrementaría y ello haría bajar los precios de alquiler, propiciando el acceso a la vivienda de muchas personas.
En cuarto lugar, se pedía subir los impuestos a los ricos y a las grandes empresas. Esta quizás sea la medida que más cueste entender por qué es contraproducente. Los ricos viven de puta madre, pues que paguen ellos, ¿no? Sí, de acuerdo, pero es que los ricos ya tienen unos impuestos progresivos que les quitan el 45% de lo que ganan. Ya no solamente el hecho de que si tu has conseguido enriquecerte es una putada que Hacienda se te lleve casi la mitad (y con esto no me estoy refiriendo a los multimillonarios, si no a gente normal con una media de 4.000 euros al mes de salario, que también se les lleva el 45% al tener una renta anual de 50.000 euros o más). Subir los impuestos a los ricos desincentiva a la gente por querer ganar dinero, desincentiva la producción, ¿para qué voy a trabajar más si después se me van a llevar la mitad? Lo mismo ocurre para las empresas, un 30% de impuesto de sociedades es alucinante, osea, que ahora que estamos en crisis, más o menos consigo sobrevivir ¿y va Hacienda y se me lleva el 30%? Y lo más preocupante de todo, es que precisamente esa medida lo que haría sería reducir la inversión. Si ahora las empresas en vez de pagar un 30% de impuesto de sociedades tienen que pagar un 35%, ese 5% del beneficio ya no se puede invertir en seguir expandiéndose, en crear nuevos puestos de trabajo ni en dar préstamos al resto de PYMES o familias. Lo mismo ocurre con los ricos, que son los que fundamentalmente invierten sus ahorros. El estudio es bastante más complejo, pero si a alguien le interesa le recomiendo que busque artículos del profesor Tivinsky de la universidad de Yale, al que tuve el placer de conocer en septiembre aquí en Coruña, y cuyos estudios se centran en la peligrosidad que puede suponer subir los impuestos a las rentas más altas. Ello provocaría una fuga de capitales desde España a otros lugares donde fuera más rentable tener guardados los ingresos de los ricos.
Había más puntos polémicos, pero desgraciadamente ahora mismo no me acuerdo de cuales eran. En fin, espero que esto sirva un poco de explicación de por qué estos extremismos, tan nobles en su naturaleza, no son eficaces para sacarnos de la pobreza. Las crisis, como ya han dicho muchos otros, se superan trabajando más y cobrando menos, sea quien sea el culpable. Y así como ha venido una crisis, también volverá un período de crecimiento. Pero la solución no reside en clamar contra el sistema. Reformar sí, pero con sentido.
Sin más, recibid un cordial saludo.
Estoy de acuerdo practicamente en todo. Por ejemplo, en el primer punto, lo de eliminar los rescates a las entidades financieras es una locura, además, según dijo Zapatero, no están regalando el dinero, hay un tipo de interés y unos plazos para cumplir la obligación. El segundo punto, bueno, pues hay que ver el video de Aleix Saló, que lo explica muy bien y además es divertido. Lo de expropiar viviendas vacías a mi también me sorprendió, está muy bien la solución del gravamen especial que aportas. Y respecto a subir los impuestos a las grandes fortunas, diría para contrariarte que se ha eliminado el impuesto sobre el patrimonio y el de la s herencias, cosa que no veo muy lógica. Tampoco es normal que una persona que cobra 50000 euros al año tribute igual que una que gana millones, me parece injusto. En el resto bastante de acuerdo. Y por último, decirte que te debes dar cuenta de que criticar el movimiento DRY desde una posición acomodada es fácil, y más todavía con tu formación, pero hay que ponerse en el lugar de las personas que lo están pasando mal. Yo apoyo a Democracia Real YA, porque la mayoría de sus propuestas me parecen lógicas y asumibles, a pesar de los errores que estamos comentando aquí.
ResponderEliminarGracias por tu comentario, señor Rosa. Es evidente que es injusto que una persona que una persona que cobre 50.000 euros al año (4.000 euros al mes aprox.) tribute igual que una persona que gana millones, pero date cuenta que si una persona que gana millones le pones un impuesto más alto que en los países vecinos lo que haría sería provocar una fuga de capitales hacia aquellos países, incluso hacia paraísos fiscales (recordemos que tenemos uno al lado de casa, Gibraltar), los cuales incluso lo ponen más difícil para investigar los casos de fraude al fisco. En ese caso lo que yo haría sería redoblar esfuerzos en la lucha contra el fraude fiscal y contra la economía sumergida, bajando impuestos corporativos (origen del milagro económico irlandés, por cierto) o buscando otras medidas como legalizaciones u otros incentivos.
ResponderEliminarUn saludo.